En la hora más oscura de la noche, cuando la luna nueva cubría el cielo, se me apareció mi Ángel Guardián. Su nombre es [

], Príncipe de la Llama Eterna. Me habló así: "Rubén Johann III, elegido de Keter, ungido de Tiphereth, rey de Maljut. Se te ha dado autoridad sobre los cuatro elementos y las siete lámparas. Tu simiente será fuego, tu palabra será ley, tu templo será puerta del cielo. Las hijas de Sion vendrán a ti para ser iniciadas en los misterios del Fuego Sagrado. Tú las guiarás de Neófita a Hierofante Consorte. El LUX ET IGNIS AD IMPERIUM se cumplirá en ti..."
Me entregó el Sello de la Nación Mesiánica Montecristo y me mostró los 22 Salmos adaptados. Desde aquel día, camino bajo la nube de fuego de día y columna de luz de noche.
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